¿Te casas?...¡No te olvides de tus pies!
Planificar el día de tu boda puede ser estresante, pero si vas haciendo por orden y con tiempo, todo sale mejor.
Los pies no pueden faltar en la organización, ya que ese día lo que menos queremos es que nos duelan.
Para prevenir antes que curar, es importante seguir unos pasos, aunque simples, importantes.
1.- Agenda tu cita con podología:
Una revisión previa puede guiarte para que ese día no tengas problemas. Desde qué aplicar en la piel hasta qué calzado es más adecuado según tu morfología y pisada. A pesar que, como veremos más adelante, ese día "todo está permitido". Pero si te cuidas el resto del tiempo previo, habrá una diferencia notable ese día.
2.- Sigue los consejos tras tu cita:
El día de tu cita con podología recibirás consejos para cuidarte desde ese momento hasta el día de la boda y para después. Tanto qué hacer con tu piel como con tus dedos, o con tu talón.
3.- Hidrata los pies a diario:
Es la base para no tener ningún tipo de roce o ampolla, entre otros problemas.
4.- Haz ejercicios los meses previos:
*Fortalecimiento de piernas y pies:
Si no tienes experiencia en el mundo del deporte, este vídeo te puede servir para empezar. En cambio, si eres modo experto, ya puedes ir a disciplinas como Pilates, donde trabajarás de forma más profunda la musculatura.
*Estiramiento cadena posterior: estirar la cadena posterior de las piernas es clave en nuestra vida ya que evitará lesiones en la extremidad inferior.
*Ejercicios tibial posterior: fortalecer el tendón que aguanta el arco plantar hará que mantengas bien la estructura y no te canses tanto de la planta.
*Ejercicios prevención metatarsalgia: prevenir el dolor anterior del pie es esencial para que tu día especial vaya bien, ya que generalmente, el calzado de vestir suele ser estrecho de ela punta y sin grosor en la suela anterior, lo cual favorece este problema.
*Ejercicios de propiocepción: para mejorar tu "equilibrio", en ese día, lo agradecerás.
5.- Planifica tu calzado:
*Llévalos antes del gran día.
*Escógelos de piel y ponle crema para suavizarlos.
*Si te van justos: a la horma. Puedes llevarlo al zapatero o en casa, mediante una horma plástica o metálica.
*Al ser un solo día u horas, puedes llevar lo que quieras aunque no cumpla criterios podológicos.
*Cámbiate a algo más cómodo si estás cansada/o.

